En el entorno inmediato del Paseo del Prado y el Parque del Retiro, la calle Montalbán forma parte del elegante tejido residencial del barrio de los Jerónimos, urbanizado entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX sobre terrenos antiguamente vinculados al Real Sitio del Buen Retiro, con una arquitectura señorial que dialoga con el Madrid institucional y cultural. En este marco, el edificio de Montalbán intervenido figura como inmueble construido en 1920, coherente con esa etapa de consolidación burguesa del barrio. La intervención se centró en la restauración de dorados en salones y en la mejora funcional de las tarimas: el estado previo presentaba decoraciones doradas en oro falso, con oxidación, deterioros y huellas de intervenciones anteriores inadecuadas que comprometían la lectura unitaria del programa decorativo. Para recuperar la continuidad histórica, se procedió a la recogida y traslado de alfombras a la Real Fábrica de Tapices, la protección integral de suelos y paramentos, y el montaje de medios auxiliares y la dotación de un taller in situ, actuando estancia por estancia. La metodología consistió en la preparación de superficies, la reintegración de dorados y su protección final. Paralelamente, para reducir el crujido sin levantar la tarima, se ejecutaron taladros estratégicos, se inyectó el consolidante y se taparon los agujeros con varillas de pino entonadas para su mimetización. El resultado devuelve coherencia visual a carpinterías, molduras y techos, y mejora el confort manteniendo la integridad material y los valores histórico-artísticos del conjunto.