A los pies del Palacio Real, la Galería de las Colecciones Reales se concibe como el museo que ordena —con mirada contemporánea— cinco siglos de cultura cortesana, reuniendo una selección de centenares de piezas de Patrimonio Nacional. El edificio, proyectado por Luis Moreno Mansilla y Emilio Tuñón, fue ejecutado por fases entre 2006 y 2015 y se integra en la cornisa poniente de Madrid con una arquitectura pensada, desde el origen, para exponer y conservar. En este marco, el Servicio de conservación preventiva de El Barco aborda el reto menos visible —pero decisivo— de garantizar la estabilidad material de los bienes culturales en exhibición en la Galería de las Colecciones Reales mediante un sistema continuo de revisión, limpieza y registro de los bienes expuestos sin vitrina, especialmente sensibles a la acumulación de polvo y al riesgo de contacto con visitantes. La metodología arranca con una evaluación inicial documentada con fotografía general y de detalle, seguida de revisiones diarias (lunes a viernes) con fichas de registro y partes de incidencia cuando se detectan alteraciones, siempre bajo supervisión y siguiendo las indicaciones de la Dirección Facultativa. Las limpiezas se realizan mayoritariamente por medios mecánicos en seco, ajustando útiles y protocolos según materialidad (madera, piedra, metales, pintura, dorados, textiles), reservando los martes para limpiezas especiales: trabajos en altura con escalera o plataforma elevadora, microaspiración de textiles y otras piezas. Como resultado, se consigue el mantenimiento continuado de los bienes en buen estado de conservación y la detección temprana de patologías y la planificación de actuaciones de restauración en consecuencia.