La Real Cocina del Palacio Real de Madrid, un conjunto excepcional por escala, continuidad histórica y preservación— se conserva como testimonio material de la vida cotidiana de la corte: utensilios y equipos que acompañan la evolución técnica del servicio palatino entre los siglos XVIII y XX. En este contexto se intervinieron 29 elementos, afectados por deterioros como suciedad superficial no adherida, manchas grasas negruzcas, leve oxidación y oscurecimiento, además de abrasiones, arañazos generalizados y ligeras deformaciones en bordes y zonas expuestas. La metodología de intervención se articuló desde el criterio de mínima agresión y control por pruebas: primero, retirada de polvo con brocha suave; después, limpieza de oxidación, oscurecimiento y grasas , hasta recuperar el acabado superficial sin comprometer la pátina estable. Se aplicó un inhibidor de óxido y finalmente una capa protectora de cera , pulida para homogeneizar brillo y tacto. El resultado devuelve continuidad visual, reduce la reactividad superficial y deja las piezas preparadas para exposición.