El Panteón de España —conocido históricamente como Panteón de Hombres Ilustres— forma parte del ambicioso conjunto proyectado por Fernando Arbós y Tremanti a finales del siglo XIX, levantado entre 1892 y 1899 junto a la Basílica de Nuestra Señora de Atocha, con un lenguaje neobizantino pensado para solemnizar la memoria pública. Declarado Bien de Interés Cultural en 1992, hoy es un espacio gestionado por Patrimonio Nacional donde el relato histórico se completa con mausoleos y conjuntos escultóricos dedicados a figuras clave de la vida política española. En este marco, la intervención se centró en la pintura decorativa de las cornisas de la nave este/galería de acceso: una decoración perimetral, de motivos geométricos y florales. El estado previo era deficiente por suciedad asociada a polución y depósitos de polvo, presencia de telarañas, grietas en el soporte y, sobre todo, levantamientos y desprendimientos con riesgo de pérdida, agravados por fluctuaciones de humedad y temperatura propias de un edificio abierto al entorno ajardinado; además, mostraba repintes envejecidos presentaban virajes cromáticos. La metodología, bajo criterios de mínima intervención y respeto al original, incluyó documentación fotográfica, protección de elementos colindantes, instalación de medios auxiliares conforme a norma, consolidación, limpieza con brocha y aspiración controlada y, para suciedad adherida, esponjas Wishab® ; donde el soporte estaba gravemente disgregado se ejecutó saneamiento mediante lijado y consolidación, seguido de relleno de lagunas y reintegración cromática mimética con pintura plástica. El resultado devuelve estabilidad y una lectura continua del conjunto decorativo, reforzando la percepción unitaria del panteón.